Alto Nivel de Actividad

Cuando hablamos de Alto Nivel de Actividad en el comportamiento de los niñ@s, estamos refiriéndonos a características como:

  1. Hablan continuamente.
  2. Tocan todo.
  3. Se les caen los objetos.
  4. Hacen ruidos.
  5. Cantan constantemente. 
  6. Dan golpecitos.
  7. Se impacientan.
  8. Empiezan varias actividades en simultáneo.
  9. Pierden sus pertenecías.
  10. Muerden objetos.
  11. Al relatar lo que les sucede pierden detalles.
  12. En el colegio, no llevan la rutina, se distraen y les cuesta finalizar.
  13. Pueden tornarse imprudentes.
  14. Muestran impaciencia a la hora de esperar
  15. Prefieren actividades dinámicas.
  16. Les es difícil jugar con rompecabezas, juegos de mesas, escuchar un cuento, memorizar, obedecer, organizarse, seguir las reglas de un juego.

Debemos tener claro que no es que los niños no quieran autocontrolarse sino que tienen dificultades para hacerlo. No pueden dejar de moverse. Llega un momento que se sienten frustrados, pues se dan cuentan de las consecuencias de no quedarse tranquilos y por más que lo intentan no lo logran. Se sienten
incomprendidos. Muchas veces son rechazados por su comportamiento y en ellos puede generarse resentimiento, actitudes de revancha, inhibición, aislamiento.

La intervención ante estas situaciones dependerá de cada niño. En algunos casos, este nivel de actividad, puede estar asociado al TDAH (trastorno de déficit de atención con hiperactividad), en otros casos puede responder a un tema conductual únicamente en respuesta a situaciones emocionales que vive el niño o la niña.

La meta que nos debemos trazar los adultos que estamos cercanos a ellos, se centra en reducir la actividad física, incrementar los lapsos de atención y disminuir su impulsividad.

La corriente cognitivoconductual nos brinda la herramienta de entrenar a los niños a hacer las cosas “paso a paso”, de esta manera estaremos enseñándoles que las cosas tienen una forma de hacerse, que hay un inicio, un desarrollo y un cierre, que deben respetarse los tiempos de cada paso, que debe haber un resultado óptimo en cada uno de ellos, que hay que buscar hacerlo bien.

Por lo tanto, sobrecorregir al niño y criticarlo es algo que va en contra de ayudarlo. Esto, enfatiza sus errores, de los que se percata sin dificultad porque le taren consecuencias negativas. Hacer que cumpla los pasos y ayudarlo a pensar sentir y actuar, le garantiza darse el tiempo de contar lo que quiere, pensar en cómo lo puede llevar a cabo, hacerlo y revisar los resultados. Para ello, la conducción del adulto es crucial, la paciencia que le tengamos, el entrenamiento que debemos darle a los niños que le rodean para apoyarlo y felicitarlo cuando logre permanecer en calma o alcance hacer una tarea o un juego tranquilo en forma continua. El modelaje que le podemos brindar aporta ejemplo pero debe ser coherente con lo que le decimos.

Un niño de alto nivel de actividad, debe tener un espacio para saltar, correr, jugar durante el día todo esto, con una estructura clara de cuando empieza, que hará, solicitar orden, tener un brake durante la actividad donde repose, tome agua, se relaje y prosiga. 

Este tipo de niño y niña, requiere de la conducción y recordatorio de lo que se espera de él o ella durante la jornada. La idea es que se le pregunte y los niños expresen los pasos a seguir en voz alta. Esto durante el entrenamiento, luego, lo hará internamente y sin el apoyo del adulto.

Tolerar y comprender es la clave de la convivencia respetuosa… En la familia Mi Titá creemos firmemente que nuestras diferencias NO nos dividen o restan del grupo, por el contrario suman esfuerzos y multiplican conexiones entre cada uno de nosotros desde los más jóvenes hasta los más grandes. Porque cada pieza del rompecabezas es diferente e importante…

Aprendamos a vivir juntos…
Aprendamos a valorar nuestras diferencias.