Rutinas y Hábitos

Reciban un cordial saludo, luego de la charla correspondiente al tema de Rutinas y Hábitos. Se presentan dos boletines relacionados para mostrar la importancia de consolidarlos durante la formación de los niños.

Los padres pensamos que los bebés no entienden del tiempo, creemos que ellos no saben en qué momento del día están viviendo, ni qué hora es. Pero, esto está lejos de la realidad. Los niños dividen el día en diferentes partes, lo único que no saben es la hora exacta.

Ellos se guían por las actividades que realizan cotidianamente, así como de la luz del sol, como nos ocurre a los adultos. Es el principio de las rutinas. Si no seguimos un orden en el horario del bebé, éste no aprenderá a predecir junto con sus necesidades lo que debe pedir.

Él toma conciencia de sí mismo y de su entorno de esta forma. Esto ayudará al niño a organizarse y aprehender hábitos que le ayudarán para el resto de su vida.

Desde que el bebé nace, es posible marcar actividades básicas enmarcadas en tiempos. Esto, sin perder flexibilidad. Las rutinas, favorecen la organización de los adultos que rodean al niño.

A partir de los 3 meses los niños perciben las diferentes actividades que hacen en el día. La primera rutina que aprenderán es la de comer, luego la de dormir.

Rutinas y Hábitos

¿Qué son las Rutinas?
Son aquellas actividades que hacemos diariamente de forma regular, periódica y sistemática.

¿Qué son los Hábitos?
Son modos de actuar que aprendemos con la intención de satisfacer nuestras rutinas. A través de ellos, nos sentimos más seguros al actuar ante distintas situaciones.

Instaurar rutinas y hábitos adecuados durante la etapa de educación infantil, permite desempeñar importantes funcione mediante la secuenciación espacio-temporal a través de la repetición sistemática de actividades y tareas.

Por tanto, para promover la adquisición progresiva de la autonomía en las actividades habituales las principales funciones que se deben desarrollar al trabajar rutinas y hábitos en el entorno infantil deben ser:

  • Ofrecer un marco referencia una vez que se ha aprendido la correspondiente rutina, el niño o niña es capaz de concentrarse en lo que está haciendo sin pensar ni preocuparse en lo que vendrá después.
  • Generar seguridad dado que se trata de una actividad conocida por quien la realiza.
  • Actuar como indicador temporal, puesto que aporta una percepción sensorial de los distintos momentos en los que debe efectuarse la actividad permitiendo saber qué es lo que hay que hacer antes y qué después.
  • Potenciar procesos de captación cognitiva referida a las distintas estructuras que presentan las diferentes actividades a realizar.
  • Desarrollar herramientas cognitivas y emocionales respecto a la adquisición de estrategias de planificación y organización de los aprendizajes.

Las rutinas son aprendizajes que contribuyen a una mejora de nuestra capacidad cognitiva por lo que se trata de procesos que los niños aprenden en el aula y en el hogar. Con respecto a las que corresponden al aula, la familia deberá establecer en la casa, rutinas que contribuirán al desarrollo psicológico de sus hijos y que apalancan a las de la escuela.

Es de gran ayuda, establecer un signo explícito que marque la transición de una fase a otra para que los niños identifiquen claramente el cambio de actividad que va a producirse.

Los niños necesitan seguir una rutina para sentirse seguros y tranquilos en su ambiente. Los hábitos que se repiten ayudan a construir un equilibrio emocional, que les proporciona un mecanismo importantísimo para su educación y para la construcción de su personalidad.

EN LA ESCUELA, cumplir con los horarios, el uniforme, las tareas, las actividades conmemorativas y especiales y la jornada ordinaria completa, facilita la integración del niño al sistema escolar, al grupo de niños, a las rutinas y crea hábitos. De allí la importancia de las figuras adultas responsables como guías y hacedores de esta realidad que dejará huella en el desarrollo del niño.

Los niños dependen de sus representantes para adquirir estos comportamientos. La escuela y el hogar deben estar en sintonía y manejar estructuras para ordenar y facilitar la adquisión de comportamientos adaptativos y efectivos.

 

Dpto. de Orientación – UEP Mi Titá